Santa Cruz sufre una grave crisis de abastecimiento de GLP

Largas filas, garrafas deterioradas y falta de diésel agravan el acceso al gas doméstico en medio de un panorama nacional crítico.

El abastecimiento de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en Santa Cruz atraviesa una de sus peores crisis en años. En distintos puntos de la ciudad, cientos de personas forman largas filas para adquirir una garrafa, muchas veces esperando desde la madrugada y durante varios días. El precio oficial del cilindro es de Bs 22,50, pero en tiendas de barrio y puntos no autorizados se vende entre Bs 35 y Bs 50, ante la escasa oferta y la alta demanda, impulsada además por las bajas temperaturas.

La distribución enfrenta múltiples obstáculos. Aunque la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) asegura que en Santa Cruz se llegó a distribuir hasta 48.639 garrafas en un solo día, operadores y distribuidores afirman que el verdadero problema no es la falta de GLP, sino de garrafas en buen estado. Muchas de las unidades que retornan están oxidadas, golpeadas o presentan fugas, y no hay reposición suficiente por parte de YPFB. Esto ha generado un cuello de botella que limita la entrega diaria, a pesar de que la demanda ha crecido considerablemente durante el invierno.

El problema se agrava por la escasez de diésel, que impide que los camiones distribuidores operen con normalidad. En varias zonas de Santa Cruz se reportan filas de vehículos que esperan por horas con varios cilindros a bordo. A nivel nacional, el suministro de combustibles también muestra señales de crisis: el gobierno admitió dificultades y vinculó la falta de abastecimiento a la demora en la aprobación de créditos externos. Mientras tanto, se ha confirmado la presencia de garrafas bolivianas de GLP en Perú, donde se venden entre 20 y 26 soles, es decir, hasta Bs 94 por unidad.

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