Señalan que están detenidas en Paraguay, Argentina, Chile y Perú, esperando cargar combustible, mientras el Gobierno promete normalizar el abastecimiento en los próximos días.
El sector del transporte pesado internacional denunció que alrededor de 2.000 cisternas bolivianas están paradas en cuatro países vecinos—Paraguay, Argentina, Chile y Perú—a la espera de cargar combustible, con algunos conductores esperando más de 20 días. Pedro Quispe, dirigente del sector, advirtió que esta situación pone en riesgo las exportaciones e importaciones, ya que Bolivia enfrenta una escasez de combustible desde hace más de dos semanas. “Pueden ser unas 2.000 cisternas paradas. No solo es en Perú y en Chile, sino en Paraguay y Argentina. Además, a nivel nacional también están esperando en las refinerías”, señaló Quispe. La falta de dólares en Bolivia ha afectado la importación de combustibles, lo que ha generado retrasos en el carguío de las cisternas.
Domingo Ramos, otro dirigente del sector, atribuyó el problema a la falta de pago por parte del Gobierno boliviano. “La pregunta es ¿por qué no están cargando?, porque el Estado boliviano no está pagando el combustible que nos dan hacia Bolivia, no se está cumpliendo con el pago”, sostuvo Ramos. Detalló que en Perú se detuvo el carguío de combustible porque “no hay plata”. “Claramente el Gobierno miente a los bolivianos de que pagó, canceló el combustible, pero la realidad es otra, tenemos nuestros compañeros que están parados 20 días y no tienen qué comer”, remarcó. Esta situación ha generado preocupación entre los transportistas, quienes enfrentan dificultades para mantener sus operaciones.
Según datos oficiales, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) distribuye diariamente 7 millones de litros de gasolina y 7 millones de litros de diésel a nivel nacional, lo que cubre ampliamente la demanda en condiciones normales. Sin embargo, el exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, señaló que el problema de fondo es la falta de dólares para garantizar la importación de combustibles. “Puede que un bloqueo de caminos, o el oleaje en Arica influya un poco, pero el desabastecimiento hace 24 meses que se volvió crónico. No tomaron previsiones para conseguir dólares”, indicó Ríos.





