La falta de combustible amenaza la cosecha de productos oleaginosos, el abastecimiento de alimentos y el traslado de ganado, mientras cuestionan la inacción del Gobierno ante la crisis.
Los principales ejecutivos de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), la Confederación de Ganaderos de Bolivia (Congabol), la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz) y la Cámara de Transporte del Oriente (CTO) denunciaron que la escasez de diésel se agrava cada día y podría afectar la producción y distribución de alimentos en todo el país.
Durante un recorrido por surtidores de Santa Cruz, el presidente de la CAO, Klaus Frerking, advirtió que la falta de combustible compromete el transporte de productos esenciales como carne, arroz y azúcar. Señaló que la mayor cosecha de Bolivia, con 2,5 millones de toneladas de productos oleaginosos en marzo, está en riesgo, ya que los productores necesitan diésel para trasladar la carga a los centros de abastecimiento e industrias.
Por su parte, el presidente de Fegasacruz, Walter Ruiz, rechazó las acusaciones gubernamentales sobre un supuesto desabastecimiento de carne y denunció intentos de vincular a los ganaderos con el contrabando. Anunció que el 18 de marzo se realizará un conversatorio con los 56 municipios cruceños para exponer el impacto de la suspensión de exportaciones. En la misma línea, el presidente de Congabol, Hernán Nogales, lamentó la desinformación sobre el precio de la carne y culpó al contrabando de afectar la estabilidad del sector.
Finalmente, el director de la CTO, Erlan Melgar, afirmó que la crisis del diésel está perjudicando a los productores y transportistas, e instó al Gobierno a asumir su responsabilidad. «Sin combustible, no tenemos condiciones de trabajo», advirtió, mientras alertó que el desabastecimiento podría afectar directamente la mesa de los bolivianos.





