La Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex) y la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) advierten que la medida perjudica la economía, amenaza los mercados internacionales y no soluciona el problema del abastecimiento interno.
Los productores y exportadores de carne en Bolivia expresaron su rechazo a la suspensión de exportaciones impuesta por el Gobierno nacional, argumentando que esta decisión afecta el ingreso de divisas, genera incertidumbre en el sector y pone en riesgo los mercados externos. La Cadex y la CAO advirtieron que la medida no contribuye a garantizar el abastecimiento interno y que el verdadero problema radica en el contrabando y la falta de incentivos a la producción. Además, señalaron que en 2024 la producción de carne bovina alcanzó las 348.113 toneladas, de las cuales solo el 12% estaba destinado a la exportación, por lo que el veto no tendría justificación técnica ni económica.
En un comunicado, la Cadex afirmó que en lugar de imponer restricciones, el Gobierno debería enfocarse en combatir el contrabando y garantizar el suministro de combustible al sector productivo. La CAO, por su parte, señaló que las limitaciones impuestas a las exportaciones han provocado la caída de la producción en otros sectores, como el arroz y el maíz, y que la misma situación podría repetirse con la carne bovina si se mantiene el veto.
Los productores exigieron la inmediata eliminación de la restricción y solicitaron al presidente Luis Arce cambios en las autoridades económicas responsables del sector. También demandaron la derogación de normativas que afectan la exportación y el fortalecimiento del aparato productivo nacional. En respuesta, la viceministra de Comunicación, Gabriela Alcón, defendió la medida, asegurando que la suspensión es temporal y que las exportaciones se reanudarán cuando los precios internos se estabilicen.





