La votación de un candidato mediante esta metodología genera dudas sobre su claridad y representatividad. Expertos advierten que este método no refleja las opiniones de los bolivianos.
A medida que se acercan las elecciones de 2025, crece la preocupación sobre el uso de encuestas online para medir las preferencias de los votantes en Bolivia, debido a la duda sobre su claridad y el riesgo de manipulación de los datos.
Las encuestas online, que dependen del acceso a internet y la participación voluntaria, podrían excluir a sectores importantes de la sociedad, especialmente a aquellos con menos acercamiento a la tecnología.
Expertos en estadísticas han señalado que las encuestas online pueden estar sesgadas debido a la falta de representatividad de los grupos demográficos más marginados, particularmente en un país como Bolivia en donde esta dinámica puede no reflejar la diversidad real de la población. Esto pone en duda la fiabilidad de los datos que se utilizan para prever los resultados electorales.





