La agencia justificó la rebaja por la escasez de divisas, tensiones sociales y elevados déficits fiscales, anticipando un crecimiento económico limitado y mayores riesgos financieros hacia 2026.
La agencia Fitch Ratings disminuyó la calificación crediticia de Bolivia de CCC, que ya era mala, a CCC-, que implica alto riesgo para posibles inversores en el país, señalando problemas crecientes en la economía por la disminución de reservas de divisas, tensiones sociales y déficits fiscales persistentes.
Fitch justificó la rebaja mencionando la erosión del margen de seguridad económico, debido a la escasez de combustible, bloqueos de carreteras y disturbios sociales que han impactado la actividad económica en 2024. Además, destacó la aceleración de la inflación, que antes era baja, y un déficit fiscal proyectado del 8,2% para 2025, en un contexto marcado por incertidumbre y elecciones en agosto de ese año.
Las divisiones políticas y la falta de aprobación de financiamientos multilaterales también preocupan a la agencia, que prevé un crecimiento económico limitado por la escasez de dólares y combustibles. Según Fitch, el crecimiento del PIB real caerá al 1,5% en 2024 y 2025, frente al 3,1% registrado en 2023. El servicio de la deuda externa comercial es manejable en 2025, pero las amortizaciones de bonos previstas para 2026 presentan riesgos adicionales.
Fitch subrayó que las perspectivas económicas tras las elecciones de 2025 son inciertas. Aunque podría haber ajustes fiscales para abordar desequilibrios macroeconómicos, estos podrían frenar aún más el crecimiento. La agencia concluyó que el panorama de Bolivia sigue condicionado por la capacidad de implementar políticas correctivas que estabilicen su economía.





