La deuda interna de Bolivia quintuplicó las proyecciones del Gobierno para 2024

Hubo  un incremento preocupante, alcanzando más de cinco veces lo presupuestado para el 2024. Expertos advierten que esta situación podría agravar la crisis fiscal del país, afectando gravemente su estabilidad económica.

De acuerdo con el análisis del Colegio de Economistas de Santa Cruz, el gobierno había programado un endeudamiento interno de Bs 5.641 millones para el 2024, pero cerró 2023 con una deuda de Bs 31.881 millones. Este endeudamiento no se destina a inversiones productivas, sino a cubrir gastos corrientes, lo que ha generado serias preocupaciones sobre la sostenibilidad financiera del país. En este contexto, los economistas destacan la necesidad urgente de establecer límites claros al endeudamiento interno para evitar desbalances económicos.

El año 2024 fue especialmente complejo para la economía boliviana debido a factores como la escasez de dólares, el desabastecimiento de combustible y las tensiones sociales, lo que afectó negativamente los ingresos del país. Frente a este panorama, el gobierno recurrió al endeudamiento para cubrir sus compromisos. Especialistas del Colegio de Economistas alertan sobre los riesgos de continuar con esta estrategia, destacando la falta de medidas para diversificar las fuentes de divisas, como el impulso al sector exportador y la atracción de inversión extranjera directa.

La situación de la deuda interna no es nueva. En 2019, el Estado contrató créditos del Banco Central de Bolivia (BCB) por Bs 16.000 millones, pero en 2023 esta cifra se elevó a Bs 101.000 millones. Este aumento refleja un incremento de más de seis veces en la deuda interna, lo que preocupa aún más cuando se considera que el presupuesto del Estado para 2025 prevé un déficit fiscal de Bs 35.000 millones. Para cubrir este déficit, el gobierno planea recurrir a un endeudamiento externo de hasta $us 4.000 millones, lo que podría agudizar aún más la crisis financiera.

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