De acuerdo con datos oficiales, Bolivia reportó la menor exportación de litio en el triángulo del litio en 2024, con un total de $us 9,7 millones, muy por debajo de los ingresos de Chile y Argentina.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), Bolivia exportó entre enero y noviembre de 2024 un total de 1.130 toneladas de carbonato de litio, con destinos principales como China (72%), Letonia (21%), y Países Bajos (6%). Sin embargo, las exportaciones de Bolivia cayeron drásticamente respecto a los $us 37,84 millones obtenidos en 2022, cuando se enviaron solo 630 toneladas. En 2023, el país exportó 320 toneladas por $us 14,65 millones, lo que marcó una tendencia de declive en los ingresos por la venta del mineral.
En contraste, Chile y Argentina reportaron exportaciones mucho mayores. Chile, por ejemplo, alcanzó los $us 2.709 millones, con un 89,5% de sus envíos correspondientes a carbonato de litio. Argentina, por su parte, logró exportaciones por $us 700 millones, aunque las cifras también mostraron una caída con respecto al año anterior debido al descenso de los precios internacionales. A pesar de esta baja, Argentina continúa siendo uno de los principales productores de litio a nivel mundial, con un crecimiento en la producción que atrae grandes inversiones como la de Río Tinto en la región.
Por su parte, la Planta Industrial de Carbonato de Litio en Bolivia, ubicada en Potosí, aún no ha alcanzado su capacidad de producción de 15.000 toneladas anuales debido a la escasez de materia prima suficiente. Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) informó recientemente que la planta ingresó a la etapa de estabilización operativa, lo que podría permitir su funcionamiento a plena capacidad en los próximos meses. Sin embargo, la situación del litio en Bolivia contrasta con el impulso que están tomando proyectos en Argentina y Chile, donde la inversión y la producción continúan avanzando pese a la caída de precios.





