Las exportaciones de gas natural cayeron un 20% respecto a 2023, mientras que las importaciones de combustibles sumaron $us 2.294 millones.
En los primeros 11 meses de 2024, las exportaciones de gas natural alcanzaron apenas $us 1.500 millones, representando una caída del 20% respecto al mismo periodo del año anterior. En contraste, las importaciones de diésel y gasolina sumaron $us 2.294 millones, generando un déficit de $us 794 millones en el sector energético, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Banco Central de Bolivia (BCB).
El presidente Luis Arce, en su mensaje de Año Nuevo desde la Casa de la Libertad, prometió reducir la dependencia de la importación de combustibles, denunciando la influencia de intereses externos sobre los recursos naturales del país. “Vamos a dar un salto cualitativo para romper con la dependencia de la importación de combustibles. Nuestra independencia está bajo amenaza”, afirmó. Sin embargo, analistas como Susana Anaya consideran que esta meta es poco viable debido a la baja producción de gas y líquidos.
Por su parte, Samuel Doria Medina, empresario y líder de opinión, advirtió sobre la crítica situación de las Reservas Internacionales Netas (RIN), que cerraron 2024 con apenas $us 50 millones en divisas líquidas. Según el presidente del BCB, Edwin Rojas, las reservas incluyen oro y derechos especiales de giro, pero el monto disponible en efectivo es insuficiente para garantizar la estabilidad energética.
Mientras el Gobierno insiste en alcanzar la autosuficiencia, expertos señalan que la caída en las exportaciones y el creciente costo de las importaciones representan desafíos estructurales que dificultan el cumplimiento de estas promesas.





