La Cámara Boliviana de Turismo alerta sobre la grave crisis que atraviesa el sector, mientras el presidente Arce presenta un plan para certificar 200 destinos turísticos nacionales.
Pese a que en 2024 no atendió sus demandas e ignoró las denuncias de que el turismo está en una crisis terminal, el presidente Luis Arce aseguró que el turismo es un «sector estratégico» y propuso certificar 200 destinos turísticos de Bolivia. Esta iniciativa, dijo, forma parte de un plan para promover el país como un destino de “alta calidad “en el marco de la celebración del Bicentenario. La propuesta, sin embargo, llega en medio de un contexto económico y social que ha afectado gravemente a la industria.
La Cámara Boliviana de Turismo (Cabotur) advirtió que el sector atraviesa su peor crisis, marcada por la conflictividad social y económica, con pérdidas millonarias y una caída del 50% en su crecimiento. El presidente de Cabotur, Luis Ampuero, señaló que el turismo, que podría generar más de 5.000 millones de dólares anuales, apenas alcanza los 800 millones en 2024. Atribuyó la crisis a factores como la inestabilidad política, la inflación, la escasez de combustibles y la falta de seguridad jurídica desde la crisis de 2019, que ha afectado gravemente la llegada de turistas.
La directora de la Cámara, María Lourdes Benavides, destacó la drástica caída de turistas extranjeros, que pasó de 1,5 millones en 2019 a 750.000 en 2024, junto con la reducción de empleos y el aporte al PIB, que ha disminuido de 4,6% a 2%.
En respuesta, el presidente Luis Arce lanzó la convocatoria para certificar 200 destinos turísticos nacionales. El proceso incluye la selección de 20 destinos para su promoción internacional. Lo hace cuando ya es imposible comprar pasajes aéreos en Bolivia por la escasez de dólares y los buses turísticos deben hacer filas de varios días para conseguir combustible y en medio de bloqueos masistas que golpearon duramente la economía del país en 2024.





