Escasez de dólares sacude la economía boliviana y pone en duda el modelo del Gobierno

La falta de dólares en 2024 afecta la producción y genera inflación, poniendo en evidencia las debilidades en la política económica del Gobierno.

Desde febrero de 2023, la economía boliviana comenzó a enfrentar una creciente escasez de dólares, con el tipo de cambio pasando de Bs 6,96 a Bs 7,50. En 2024, la situación empeoró, llegando hasta Bs 15 y cerrando el año en Bs 11,30. Este aumento ha impactado gravemente la actividad productiva del país, ya que la falta de divisas dificulta las importaciones y eleva los costos de los productos, generando un efecto inflacionario general. Según el Colegio de Economistas de Tarija, la escasez de dólares golpeó especialmente al comercio exterior, encareciendo las importaciones y afectando la capacidad de pago de las empresas.

A pesar de que la bolivianización de la economía alcanzó niveles históricos, con un 90% de depósitos y el 99,3% de los créditos en bolivianos, el peso del dólar sigue siendo indiscutible. Según el economista José Gabriel Espinoza, la devaluación del boliviano en 2024 fue del 48%, una cifra alarmante que refleja la fragilidad de la política monetaria del Gobierno, la cual no logró estabilizar el tipo de cambio y garantizar la liquidez en dólares.

Ante esta crisis, el Gobierno ha intentado regular los precios de los productos básicos, pero el aumento generalizado de los costos, especialmente el del combustible, sigue afectando la capacidad de compra de los bolivianos. Para 2025, se prevé que la escasez de dólares y la alta inflación continúen afectando la economía, sin señales claras de un cambio en la política fiscal y monetaria del Gobierno.

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