Deudas, multas y pérdidas: la realidad de BoA hoy

La aerolínea estatal enfrenta una compleja situación financiera y operativa marcada por deudas, sanciones y pérdidas acumuladas.

El gerente general de BoA, Ronald Casso, reconoció que los resultados financieros de los últimos años han sido adversos. En 2020 y 2021, las pérdidas superaron los $us 50 millones anuales, y aunque en 2022 lograron equilibrarse, en 2023 la aerolínea registró nuevas pérdidas.

Además de sus desafíos financieros, la aerolínea arrastra deudas operativas que alcanzan los $us 38 millones. Aunque Casso asegura que cuentan con $us 49 millones en liquidez para cubrirlas, críticos advierten sobre elevados costos de arrendamiento de aeronaves y el envejecimiento de su flota, compuesta por 20 aviones alquilados y solo uno propio.

Las sanciones tampoco han faltado: la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) tiene 27 procesos en curso contra BoA, 13 de ellos por incumplimiento de estándares de calidad. Estas infracciones han resultado en multas por Bs 1,4 millones.

Según datos de la ATT, durante la gestión 2024, BoA realizó 56.739 vuelos, de los cuales 2.030 sufrieron demoras y 580 fueron cancelados, afectando a más de 388.000 pasajeros.

Con críticas por falta de transparencia en sus contratos y deficiencias en la gerencia, expertos como Álvaro Munguía advierten que la situación económica nacional y las malas decisiones podrían llevar a la empresa a un punto crítico.

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