Gobierno y el sector acordaron abastecer el mercado interno, antes de permitir la venta fuera del país.
El presidente de la Cámara de Industrias Oleaginosas de Bolivia (Caniob), Jorge Amantegui, informó que la suspensión de exportaciones de aceite, dictada por el Gobierno durante 12 días, generó pérdidas económicas de aproximadamente $us 50 millones para el sector. La medida había sido implementada el 5 de diciembre para garantizar el abastecimiento interno.
“En estos días de suspensión, se perdieron cerca de 50 millones de dólares según un informe de la Cámara Nacional de Exportadores. Fue un golpe para toda la cadena logística y comercial del sector”, explicó Amantegui anoche en una entrevista con Red Uno.
El empresario atribuyó parte de los problemas al desabastecimiento de diésel y a los bloqueos registrados en octubre, que paralizaron la distribución en varias regiones del país. Sin embargo, destacó que el sector nunca dejó de producir y que el producto estaba disponible, pero las dificultades logísticas impidieron su llegada a los mercados.
Ayer, tras un acuerdo con el Ministerio de Desarrollo Productivo, se levantaron las restricciones a las exportaciones con el compromiso de garantizar el acceso al aceite a precio regular en todo el país. A pesar del avance, la escasez del producto aún persiste en los mercados populares del occidente, una situación que las autoridades esperan resolver en los próximos días.





