Los ahorristas se enfrentan a la posibilidad de recibir su dinero en bolivianos y al tipo de cambio oficial, que está entre 4 y 5 bolivianos por debajo de la del mercado paralelo.
El sistema financiero de Bolivia guarda nominalmente casi 3 mil millones de dólares, la mayoría en en Depósitos a Plazo Fijo (DPF), hechos por bolivianos que ahora podrían no recuperar el dinero en divisas, tras la disposición de la Autoridad del Sistema Financiero (ASFI) de que los bancos no están obligados a devolverlos en la moneda en que se depositaron.
La ASFI ha establecido que los bancos no están obligados a devolver estos depósitos en dólares, sino en bolivianos, y al tipo de cambio oficial, que está entre 5 y 6 bolivianos por debajo de la cotización paralela en el mercado.
A pesar de que el 9% de los ahorros están en dólares, muchos ahorristas se encuentran con la imposibilidad de acceder a sus fondos en divisas extranjeras debido a la escasez de dólares.
En respuesta a la crisis de divisas, la ASFI ha dispuesto que los bancos no están obligados a devolver los depósitos en dólares, sino en bolivianos. Esta devolución se realiza al tipo de cambio oficial de 6.96 bolivianos por dólar, que se encuentra significativamente por debajo del tipo de cambio paralelo, que actualmente oscila entre 11 y 12 bolivianos por dólar.
Este cambio en la normativa ha generado serias dificultades para los emprendedores y ahorristas que necesitan dólares para sus actividades comerciales, especialmente aquellos que dependen de divisas extranjeras para la importación de insumos. La política de la bolivianización de la economía, impulsada por el gobierno, ha resultado en un sistema financiero que ofrece condiciones más restrictivas para el acceso a dólares, perjudicando a quienes tienen ahorros en esta divisa.





